Nuestra producción

Producción artesanal Made in Italy, cadena de suministro controlada, materiales seleccionados, calidad, estilo y responsabilidad: estos son los pilares de la producción BRUCLE.

Desde el nacimiento de BRUCLE en 2002, nuestra misión es dar forma a accesorios de moda de alta calidad, con un estilo reconocible y auténticamente Made in Italy. Con el tiempo, gracias a la colaboración con artesanos especializados y con algunas de las excelencias italianas de la manufactura, del curtido de pieles y de la cadena textil, hemos construido colecciones coherentes con los valores que nos guían: cuidado del detalle, funcionalidad, durabilidad y respeto por los materiales.

Artesanía y cadena italiana

Cada proyecto BRUCLE nace y se desarrolla dentro de una cadena de producción italiana, seleccionada por competencia, fiabilidad y atención a la calidad. Para nosotros, la artesanía no es una etiqueta: es un método de trabajo hecho de tiempos justos, acabados cuidadosos y controles que preservan la coherencia de cada accesorio.

El Made in Italy, para BRUCLE, no es una simple indicación de origen, sino una elección de responsabilidad: hacia quienes llevan nuestros productos y hacia los territorios que custodian saberes manufactureros únicos.

Materiales seleccionados, calidad verificada

Cada material se elige según criterios precisos de calidad, rendimiento estético y sostenibilidad. Pieles y tejidos no son simples componentes: definen el carácter del accesorio, su rendimiento en el tiempo y la sensación al tacto.

Por eso, junto a la investigación estilística, realizamos una selección cuidadosa de acabados y procesos, privilegiando soluciones que respondan a necesidades reales: comodidad, resistencia, fiabilidad y mantenimiento sencillo.

Responsabilidad y sostenibilidad, de forma concreta

Para BRUCLE, el respeto por el medio ambiente y las personas es un compromiso operativo, no un mensaje abstracto. A lo largo de los años hemos introducido soluciones pensadas para ofrecer una calidad más inclusiva y consciente.

  • Nickel free: fuimos de los primeros en introducir tirantes sin níquel, para permitir que también quienes son sensibles o alérgicos puedan llevarlos con tranquilidad. Nuestros cinturones también pueden realizarse con hebillas y partes metálicas sin níquel, manteniendo altos estándares estéticos y de calidad.
  • Investigación sobre pieles y procesos: estamos en constante búsqueda de pieles sin metales, con curtido vegetal o procesos mineral free, y de alternativas sostenibles al uso de piel bovina.

En paralelo, trabajamos para construir una cadena de bajo impacto también en el área textil: nuestros hilos, trabajados en Como en el distrito de la seda – una excelencia reconocida a nivel mundial – se tejen con tecnologías avanzadas que contribuyen a reducir el consumo de agua y las emisiones de CO₂.

El packaging también es parte integral del proyecto: todos nuestros packaging se realizan en Italia con papel reciclado certificado FSC.

Trabajos distintivos

La calidad, para BRUCLE, se reconoce en los detalles: en los acabados, en la limpieza de las líneas, en la solidez de un accesorio pensado para acompañar el estilo cotidiano y las ocasiones más importantes.

Entre los procesos que mejor cuentan nuestra identidad, un papel central lo ocupa la coloración a mano con la técnica de la pátina: un proceso artesanal que aplicamos en diferentes categorías, entre ellas cinturones, tirantes, llaveros y carteras. La pátina permite obtener matices únicos y tonos a medida, partiendo de piel natural y coloreando solo la cantidad necesaria, con el objetivo de reducir al mínimo los desperdicios.

Otra característica distintiva de BRUCLE es la capacidad de ofrecer personalización y servicio a medida, transformando cada accesorio en un objeto personal, coherente con la identidad de quien lo elige.

Una producción completa de accesorios

La producción BRUCLE es enteramente artesanal y realizada en Italia. Incluye un universo de accesorios pensados para construir un estilo esencial, refinado y funcional:

Cada categoría se desarrolla con la misma atención: selección de materiales, trabajos precisos, controles de calidad y coherencia estética.

Así es como la producción BRUCLE mantiene, con el tiempo, una firma reconocible: elegancia sin excesos, cuidado artesanal y calidad que dura.